Tan pronto como se acerca el invierno, se hace necesario volver a encender la calefacción. Para una buena distribución del calor en la casa, algunas personas tienden a cerrar las puertas interiores. Según la creencia común, este gesto tendría un impacto positivo en el rendimiento de la calefacción. ¿Mito o realidad? Te contamos un poco más al respecto en este artículo.

Mantener  una temperatura óptima  en nuestro hogar será sin duda una de nuestras principales preocupaciones este invierno. Invertir en un termostato inteligente puede ser una buena idea, pero no todo el mundo puede permitírselo. Sin embargo, algunos trucos sencillos y económicos pueden resultar muy ventajosos. Aplicándolos a diario, mejorarán significativamente el rendimiento de tu calefacción.

¿Se deben dejar las puertas cerradas o abiertas cuando la calefacción está encendida?

Para hacer frente al frío invernal, se debe prestar especial atención a la ventilación de las habitaciones. Y contrariamente a la creencia popular, no es obligatorio cerrar todas las puertas para que la calefacción sea más eficiente.

  • Dejar las puertas abiertas asegura una mejor eficiencia de calefacción

Puerta del dormitorio abierta

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Puerta del dormitorio abierta. fuente: spm

Una de las principales preocupaciones relacionadas con el uso de la calefacción se refiere a la difusión del calor dentro de la casa. Algunas personas afirman que dejar las puertas interiores de la casa cerradas ayuda a mantener mejor el calor dentro de las habitaciones. Por lo tanto, esto permite limitar la circulación de aire en la casa y tener menos habitaciones para calentar. Sin embargo, cuando estas aberturas están selladas, el aire que circula dentro de la habitación también queda atrapado. Por lo tanto, buscará “escapar” infiltrándose debajo de las puertas o cualquier otra abertura. Luego será reemplazado, lo que creará corrientes de aire continuas dentro de la casa. Ce flux d’air va ainsi avoir une incidence sur la température ambiante et le rendement de votre chauffage. Si, au contraire, vous laissez les portes ouvertes, la chaleur pourra circuler plus librement dans toute la maison. Il est possible par ailleurs de maintenir quelques pièces non utilisées, fermées, afin de limiter la sensation de froid dans certaines zones de la maison.

D’autres astuces pour assurer un meilleur rendement du chauffage

Vous l’aurez compris, laisser les portes fermées n’est pas toujours une bonne idée, si vous souhaitez que votre chauffage soit plus efficace. Dès lors, d’autres gestes peuvent être adoptés pour vous aider à rester bien au chaud pendant l’hiver. En voici quelques-uns.

  • Réduire les courants d’air pour optimiser le rendement du chauffage

Masilla colocada alrededor del marco de la ventana.

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Mastic placé autour du cadre de la fenêtre. Source : spm

Outre les portes intérieures de la maison, les ouvertures extérieures peuvent également poser problème. Avant d’utiliser le chauffage en hiver, pensez à vérifier qu’il n’y ait pas d’espace autour du cadre des fenêtres et de la porte principale de votre maison. Si ces derniers sont mal calfeutrés, cela pourrait entraîner une fuite d’air menant àd’importantes déperditions de chaleur. Pour y remédier, il sera possible d’installer des joints de calfeutrage métalliques, en mousse ou en silicone.

  • Régler le thermostat du chauffage sur la bonne température

Pour un meilleur rendement du chauffage, il est déconseillé de le faire fonctionner à plein régime. Pour chauffer idéalement votre intérieur, le mieux à faire, est de le régler à une température de 17°C la nuit et de 20°C la journée. Certains dispositifs intelligents peuvent être installés, afin d’assurer confort et économie. Ces thermostats programmables disposent d’un réglage par défaut. Ils peuvent de cette manière, ajuster la température automatiquement tout au long de la journée.

  • Entretenir le chauffage pour que son rendement soit optimal

Si no lo sabías, debes saber que la eficiencia de la calefacción también depende de su mantenimiento. Esta acción debe llevarse a cabo regularmente para permitir que el dispositivo distribuya el calor de manera correcta y uniforme.  Para hacer esto, limpie todas las superficies accesibles del dispositivo. Para los más inaccesibles, una aspiradora o un cepillo de radiador y un poco de agua jabonosa  harán el truco.